España cuenta con una de las redes de cajeros automáticos más densas de Europa: cerca de 48.000 ATMs distribuidos en todo el territorio nacional, desde las grandes ciudades hasta municipios rurales de escasos habitantes. Para los bancos, los cajeros automáticos no son solo un canal de servicio — son infraestructura crítica que, cuando falla, tiene consecuencias inmediatas y visibles para el cliente y costes operativos relevantes para la entidad.
La protección eléctrica de los cajeros automáticos plantea retos técnicos específicos que la diferencian de la protección de salas de servidores o sucursales bancarias convencionales: instalaciones en ubicaciones no controladas (exteriores, vestíbulos, gasolineras), temperaturas extremas, imposibilidad de mantenimiento presencial frecuente y necesidad de gestión completamente remota para redes con miles de unidades dispersas geográficamente.
Por qué los cajeros automáticos necesitan SAI
Consecuencias de un fallo eléctrico en un ATM
Un cajero automático sin protección eléctrica adecuada es vulnerable a varios tipos de incidentes:
Microcortes y variaciones de tensión La red eléctrica española registra entre 10 y 50 microcortes por año en puntos de suministro estándar. Un microcorte de 20 ms es imperceptible para el usuario humano, pero puede interrumpir una transacción de dispensación de efectivo a mitad del proceso, dejando el cajero en un estado inconsistente que requiere una visita técnica presencial para restablecer el servicio.
Cortes de suministro prolongados En eventos de corte total de suministro, un cajero sin SAI queda fuera de servicio inmediatamente. Con un SAI bien dimensionado, el cajero puede continuar operando durante el corte (si es breve) o apagarse de forma ordenada conservando la integridad del sistema de registro y los datos de la última transacción.
Sobretensiones y transitorios Los cajeros ubicados en exteriores, locales comerciales o zonas industriales están expuestos a sobretensiones por descargas atmosféricas (directas o inducidas), conmutaciones en la red eléctrica o fallos de equipos en el mismo suministro. Un transitorio de tensión puede dañar permanentemente la electrónica del cajero, con un coste de reparación o sustitución de varios miles de euros.
Apagados no controlados y problemas de integridad de datos Los sistemas operativos de los ATMs (habitualmente Windows 10 IoT o similares) necesitan un proceso de apagado ordenado para preservar la integridad de los datos de transacciones. Un corte eléctrico brusco puede corromper el disco duro del cajero, requiriendo una reinstalación completa del software — un proceso costoso y que puede tardar 24-48 horas.
Coste operativo de un cajero fuera de servicio
Para cuantificar el valor de la protección, hay que tener en cuenta el coste real de un cajero inactivo:
| Concepto | Estimación | |----------|------------| | Ingresos por comisiones perdidos (cajero interoperativo en zona turística) | 50-200 €/día | | Coste de visita técnica de emergencia | 150-400 € por visita | | Coste de reputación (cliente que no puede retirar efectivo) | Difícil de cuantificar | | Penalización por incumplimiento SLA Red 6000 / Inditex / Aeropuertos | Variable según contrato | | Notificación a Banco de España si afecta a porcentaje significativo de la red | Obligatoria bajo DORA |
Un SAI de calidad para ATM, como el Vertiv Liebert GXT5 de 1-3 kVA, tiene un coste de 600-1.500 € y puede amortizarse con la prevención de una sola visita técnica de emergencia.
Potencia real de un cajero automático
Cálculo de carga para dimensionamiento
El primer paso para seleccionar el SAI adecuado es conocer la carga real del cajero. Los ATMs modernos tienen consumos muy variables según el modelo y la actividad:
Consumo en standby (pantalla activa, esperando transacción) Los cajeros modernos de alta eficiencia consumen entre 150 y 400 W en modo standby. Los modelos más antiguos o con calefacción integrada pueden superar los 600 W.
Consumo en pico (dispensación de efectivo) El motor de dispensación es el componente con mayor consumo puntual. Durante la dispensación, el cajero puede alcanzar picos de 800-1.200 W durante 2-5 segundos.
Equipos adicionales que se conectan al SAI del ATM En muchas instalaciones, el SAI del cajero también protege equipos asociados:
- Cámara de videovigilancia del cajero y su grabador local: 50-100 W
- Switch de red local: 15-30 W
- Calefactor de anticongelación (ATMs exteriores en zonas frías): 200-400 W estacional
- Iluminación de la cabina del cajero: 20-50 W
Tabla de cargas típicas por tipo de instalación:
| Tipo de instalación | Carga principal (W) | Equipos adicionales (W) | Total a proteger (W) | |--------------------|---------------------|-------------------------|----------------------| | ATM interior estándar | 300-500 | 100-150 | 400-650 | | ATM vestíbulo bancario con cámara | 400-600 | 150-250 | 550-850 | | ATM exterior con anticongelación | 400-600 | 250-450 | 650-1.050 | | ATM en establecimiento comercial (con UPS compartido) | 300-500 | 50-100 | 350-600 |
Para el cálculo detallado de potencia en kVA y la aplicación de factores de potencia, consulta el artículo sobre dimensionamiento kVA y potencia.
SAIs recomendados para cajeros automáticos
Vertiv Liebert PSI5 1500VA (900W) El modelo de entrada para protección de cajeros automáticos individuales de bajo consumo. Topología VFI (doble conversión), factor de potencia de salida 0,9. Adecuado para cajeros de interior estándar sin equipos adicionales significativos.
Vertiv Liebert GXT5 1kVA (1000W, cosφ salida 1,0) El estándar de facto para protección de ATMs en el sector bancario español. Doble conversión, factor de potencia salida 1,0, autonomía de 10-15 minutos con la batería estándar (suficiente para cerrar transacciones en curso y apagar ordenadamente, o para superar cortes breves). Dimensiones compactas para instalación en el armario técnico del cajero o en el nicho de pared adyacente.
Vertiv Liebert GXT5 3kVA (3000W, cosφ salida 1,0) Para instalaciones con cajero + cámara + grabador + switch + equipos adicionales, o para cajeros de alto rendimiento con consumos elevados. También adecuado cuando el SAI protege un pequeño clúster de dos cajeros contiguos.
Vertiv Liebert PSI5 3000VA (2700W) Opción compacta para instalaciones con espacio limitado donde se necesita proteger hasta 2.700 W de carga. Doble conversión con comunicaciones SNMP estándar.
Retos específicos de los cajeros exteriores
Temperatura: el enemigo de las baterías
Las baterías de plomo-ácido (VRLA), que equipan la mayoría de los SAIs, tienen una vida útil que depende directamente de la temperatura de operación. La vida útil de referencia se calcula a 25°C:
| Temperatura de operación | Vida útil relativa (VRLA) | |--------------------------|--------------------------| | 20°C | 112% (ligeramente superior) | | 25°C | 100% (referencia) | | 30°C | 73% | | 35°C | 50% | | 40°C | 35% |
Un cajero exterior en Sevilla, Murcia o las Islas Canarias puede alcanzar temperaturas internas en el armario de 35-45°C en verano, reduciendo la vida útil de las baterías a 1-2 años. En cajeros con anticongelación en el norte de España, el ciclo térmico constante (frío de noche, calor de día) acelera igualmente la degradación.
Soluciones para gestión térmica:
- Ventilación del armario técnico del cajero con filtros de protección IP54
- Sensores de temperatura en el armario con alarma remota cuando se supera umbral
- Sustitución de baterías VRLA por baterías de litio (LiFePO4) con mayor tolerancia térmica (operación hasta 60°C sin degradación acelerada)
- Programación de sustitución preventiva de baterías cada 2 años en zonas cálidas (vs. 4 años estándar)
Humedad y polvo en instalaciones exteriores
Los cajeros exteriores y los instalados en gasolineras, estaciones de servicio o zonas costeras están expuestos a niveles de humedad y polvo que pueden afectar a los SAIs si estos no tienen un grado de protección adecuado. Los SAIs Vertiv Liebert GXT5 tienen grado de protección IP20 estándar, adecuado para interiores. Para instalaciones con mayor exposición, la solución es:
- Instalación del SAI en el armario técnico del cajero (con el propio armario proporcionando la protección IP)
- Uso de cajas de distribución con IP54 o superior para la conexión eléctrica
- Inspecciones visuales más frecuentes (semestrales en lugar de anuales) para detectar condensación o polvo
Seguridad física y vandalismo
Los armarios técnicos de los cajeros exteriores son objetivo de ataques físicos. El SAI no puede añadir seguridad al armario, pero su presencia es importante para que el cajero pueda detectar un intento de apertura y activar alarmas antes de que se pierda el suministro eléctrico.
Autonomía: ¿cuánto tiempo necesita el cajero?
Estrategias de autonomía según el caso de uso
La autonomía necesaria varía según el escenario de uso y la política operativa del banco:
Estrategia 1: Autonomía mínima para apagado ordenado (5-10 minutos) Suficiente para completar las transacciones en curso, notificar al sistema central que el cajero va a apagarse y ejecutar el apagado ordenado del sistema operativo. Es la estrategia de menor coste en baterías y la más adecuada para bancos con operaciones de field service eficientes (pueden reactivar el cajero cuando vuelve el suministro).
Estrategia 2: Autonomía de resistencia para cortes breves (15-30 minutos) Cubre la mayoría de los microcortes y cortes breves (el 95% de los cortes en la red española tienen duración inferior a 3 minutos). El cajero permanece operativo durante el corte sin que el cliente note nada. Requiere baterías adicionales o SAI de mayor capacidad.
Estrategia 3: Autonomía extendida para zonas de difícil acceso (60-120 minutos) Para cajeros en islas, zonas rurales remotas o ubicaciones donde restaurar el suministro puede tardar horas. Requiere módulos de batería externos o SAIs con capacidad de baterías externas.
Cálculo de autonomía con el Vertiv Liebert GXT5 1kVA (baterías estándar):
| Carga del cajero (W) | Autonomía estimada | |----------------------|-------------------| | 200 W (standby) | ~25 minutos | | 400 W (operación normal) | ~12 minutos | | 700 W (pico dispensación) | ~6 minutos |
Para autonomía extendida, los SAIs de la gama GXT5 admiten módulos de batería externa (EBM) en cascada, multiplicando la autonomía por 2x, 3x o más según las necesidades.
El artículo sobre cálculo de autonomía SAI proporciona las fórmulas y tablas detalladas para cualquier combinación de carga y batería.
Gestión remota: el requisito crítico para redes de ATMs
Por qué la gestión remota es imprescindible en redes de cajeros
Un banco con 500 cajeros en toda España no puede gestionar la infraestructura eléctrica de cada uno con visitas presenciales periódicas. El coste sería prohibitivo y la latencia de detección de problemas (días o semanas) sería inaceptable para los estándares de disponibilidad exigidos.
La gestión remota de SAIs en redes de ATMs permite:
- Detección inmediata de fallos de batería, sobrecargas o alarmas del SAI
- Programación de pruebas automáticas de batería sin intervención presencial
- Historial de eventos para análisis de tendencias (frecuencia de microcortes por zona, degradación de baterías, etc.)
- Notificación proactiva al equipo de field service para intervención programada antes de un fallo
- Generación de informes para cumplimiento DORA sin visitas técnicas adicionales
Opciones de conectividad para gestión remota de SAIs en ATMs
SNMP sobre la red LAN del cajero Los cajeros automáticos están conectados a la red corporativa del banco (habitualmente mediante VPN sobre ADSL/fibra o 4G/LTE). El SAI Vertiv GXT5 con tarjeta Intellislot RDU101 puede integrarse en esta red y enviar traps SNMP al sistema de monitorización central del banco.
Ventajas: sin coste adicional de conectividad, integrado en la infraestructura de red existente.
Comunicación serie (RS-232/RS-485) con el propio cajero Muchos ATMs tienen puertos serie disponibles que permiten monitorizar el SAI a través del software de gestión del propio cajero. Algunos fabricantes de ATMs (NCR, Diebold Nixdorf, Nautilus Hyosung) tienen integraciones nativas con SAIs mediante protocolos propietarios.
Conectividad 4G independiente Para cajeros sin red corporativa o en ubicaciones con conectividad limitada, algunos SAIs permiten añadir módulos de conectividad celular independiente para monitorización. Solución más costosa pero más flexible.
Integración con plataformas de monitorización bancaria
La plataforma de monitorización ideal para redes de ATMs integra en un solo dashboard la información del SAI con el estado operativo del cajero. En la práctica, muchos bancos utilizan:
- Vertiv Trellis Enterprise o Vertiv Power Insight para la capa de monitorización de infraestructura eléctrica
- Integración con plataformas ATM management (NCR APTRA Vision, Diebold Nixdorf Vynamic) mediante APIs o exportación de datos
- Correlación de alarmas: un cajero que reporta error de comunicación al mismo tiempo que su SAI reporta fallo de red eléctrica ayuda a distinguir entre una avería del cajero y un corte de suministro externo
Mantenimiento de SAIs en redes distribuidas de ATMs
Programa de mantenimiento preventivo escalable
El mantenimiento de SAIs en una red de 500 cajeros no puede abordarse con el mismo modelo que el mantenimiento de un data center. La clave es un programa mixto de monitorización remota + intervención presencial programada:
Monitorización continua remota (sin intervención presencial)
- Comprobación diaria de estado de batería y alarmas activas (automatizable con Trellis/Power Insight)
- Alerta automática cuando el SAI entra en modo batería (fallo de red) durante más de 2 minutos
- Alerta automática cuando la capacidad de batería estimada cae por debajo del 80% de la capacidad nominal
Intervención presencial anual (incluida en cada visita técnica ATM)
- Verificación visual del SAI: estado físico, temperatura, conexiones
- Descarga de log de eventos del último año
- Prueba de transferencia a baterías y verificación de tiempo de autonomía
- Limpieza de ventiladores y filtros si aplica
Sustitución preventiva de baterías
- Cada 3 años para instalaciones interiores climatizadas
- Cada 2 años para instalaciones exteriores en zonas cálidas (temperatura media > 20°C anual)
- Inmediata cuando la monitorización remota detecta degradación de impedancia superior al 25% respecto al estado inicial
Preguntas frecuentes
¿Qué SAI necesito para un cajero automático estándar de interior?
Para un cajero automático de interior estándar (sin equipos adicionales), el Vertiv Liebert GXT5 1kVA o el PSI5 1500VA son las opciones habituales. El GXT5 1kVA (factor de potencia salida 1,0 = 1.000W reales) cubre holgadamente los 300-600W de un cajero típico con margen para picos de dispensación. Para instalaciones que también protegen cámara, grabador y red, el GXT5 3kVA proporciona la capacidad adicional necesaria.
¿Puede instalarse el SAI dentro del armario del cajero?
Depende del modelo de cajero. Muchos ATMs modernos (NCR SelfServ, Diebold 5700 series) tienen un compartimento técnico inferior o lateral que puede alojar un SAI compacto como el GXT5 1kVA (dimensiones: 430 × 88 × 385 mm en formato 2U rack). Para cajeros sin espacio interior, el SAI se instala en el nicho de pared adyacente al cajero o en un pequeño mueble técnico en el vestíbulo bancario.
¿Cómo sé si las baterías de los SAIs de mis cajeros están degradadas?
Con monitorización SNMP activa (Intellislot RDU101 + Trellis Enterprise), el sistema alerta automáticamente cuando el SAI detecta degradación de baterías mediante las pruebas de autotest periódicas. Sin monitorización remota, la única forma de detectar baterías degradadas es mediante medición de impedancia presencial o prueba de descarga controlada. Una batería que reporta capacidad inferior al 80% de su valor nominal debe reemplazarse, ya que en un fallo real puede proporcionar solo el 50-60% de la autonomía nominal.
¿Cuánto tiempo dura la batería de un SAI de cajero?
En condiciones normales (interior climatizado a 20-25°C), las baterías VRLA del Vertiv Liebert GXT5 y PSI5 tienen una vida útil de 3-5 años. En condiciones adversas (armarios exteriores en zonas cálidas, ciclos térmicos frecuentes), la vida útil puede reducirse a 1,5-2,5 años. Las baterías de litio opcionales en algunos modelos tienen una vida útil de 8-10 años, eliminando prácticamente los ciclos de sustitución durante la vida útil del cajero. El coste adicional de las baterías de litio se recupera habitualmente en el segundo o tercer ciclo de sustitución de baterías VRLA evitado.
¿Qué ocurre si el cajero tiene un corte de luz mientras un cliente está haciendo una transacción?
Con un SAI de doble conversión (VFI) como el GXT5, la transacción no se interrumpe: el SAI asume el suministro de forma instantánea (0 ms de transferencia) y el cajero continúa la transacción sin que el cliente note nada. Si el corte se prolonga, el SAI envía una señal al sistema operativo del cajero para iniciar el proceso de cierre de transacciones y apagado ordenado antes de que las baterías se agoten. En ningún caso el cajero queda en un estado intermedio con la dispensación de efectivo a mitad de proceso, protegiendo tanto al cliente como al banco.